Nueva entrega del “Rincón de Pilar”: Nicolás y Napoléon

Nueva entrega del “Rincón de Pilar”: Nicolás y Napoléon

“Di mi vida por la Ciencia y por la Humanidad”

Esta frase, atribuida al francés Nicolás Appert (Châlons-sur-Marne, 1749 – Massy, 1841), la pronunció ante el Ministro del Interior, cuando su fábrica de conservas había sido destruida por tropas alemanas e inglesas tras ser derrotado Napoleón Bonaparte. A pesar de ser confitero, su vida no fue muy dulce.

Como viejo revolucionario que había sido, esto supuso el triste final de un hombre que, dedicó muchos años a experimentar cómo podían conservarse los distintos alimentos durante más tiempo, sin perder sus propiedades organolépticas. Y, revolucionó la forma de alimentarse.

Y, aunque, en un principio, sirvió para que los soldados de Napoleón tuviesen comida en sus barcos o en sus lejanas batallas, el invento se fue extendiendo, generalizándose su uso entre la población de todo el mundo.          Hubo que esperar 50 años para que otro francés,  Louis Pasteur (en 1.864), diese una explicación científica de esta forma de guardar en buen estado los alimentos. Se llamó pasteurización, aunque debería haberse llamado appertización, en honor de Appert.

¡Seguro que en tu despensa encuentras  frascos de mayonesa, mermelada, tomate frito, leche condensada, pastillas de caldo…!

¡¡A él se los debemos!!

GRACIAS.

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